
Si hace un tiempo probamos en el blog de
Zona Casio el "G-Shock" de Nowley, ahora nos hemos atrevido a ir un poco más allá y probar el que podría considerarse (con las suficientes reservas, que son muchísimas) el "Marlin" de Nowley. Hemos decidido, además, enfrentarlo a un modelo de su segmento en Casio, el F-105. Lo suyo hubiera sido enfrentarlo con los modelos Marlin con refuerzo frontal (el característico marco atornillado), como los DW-1500, DW-1000 o W-450, pero esos relojes son "palabras mayores" y no ha podido ser. Además, el hecho de denominarlo "Marlin" es simplemente una licencia de nuestra parte, al recordarnos profusamente a los modelos de esa línea (y también de HD) con aquel frontal tan característico, en donde un marco de plástico protegía el reloj como una coraza ante los múltiples arañazos y rozaduras que suelen recibir en los movimientos diarios. Este reloj está muy lejos de todo ello, solamente tiene eso, ciertas "semejanzas" que incluso a veces admito que son muy rebuscadas, pero os voy a confesar una cosa: me encanta. De la misma forma que el pasado Nowley tipo G-Shock me pareció un despropósito, una horterada y una insensatez, este modelo es encantador. Y os diré por qué: Nowley no ha querido hacerle aparentar lo que no era. No hay marcas de "Shock Resist" ni hay peces dibujados en el frontal -como hacían antes muchas marcas de relojes- para hacerlo semejante a un Marlin o a un HD. No. Este reloj es diferente. Es auténtico. A simple vista no engaña, puedes ver lo que ofrece y lo que tiene, sin más. Puede gustar o no, ciertamente, pero al menos es sincero. Y es así como me gustan los relojes, y cómo evitan que defrauden a uno: siendo sinceros.
Eso sí, tiene detalles magníficos, que me recuerdan mucho a los relojes
ochenteros, pero que son de verdad, que no están ahí "por estar". Me refiero a leyendas como la pila de larga duración y de litio ("5 Years Lithium Battery"), o la resistencia al agua de nada menos que cien metros (sí, 100 metros, cuando en la mayoría de modelos de fabricantes de este estilo, incluso en la misma Nowley, no llegan a los 50). Y es ligerísimo, es un "peso pluma", al prescindir de metal incluso en sus botones. El único defecto que le pongo es que en lugar de tornillería Nowley ha usado remaches para incrustar su marco delantero, es una lástima, porque unos tornillos le hubieran quedado estupendamente. Pero así y todo tu y yo sabemos que, con tornillos o no, la validez de la protección frontal de este reloj es más que dudosa, y solamente es un recurso estético. Bueno y que sienta muy bien (sobre todo, porque es a color), pero casi podemos decir que banal en cuanto a su utilidad. Pero da igual, le queda estupendamente, y como tampoco cuesta mucho ponerle ese marco, tengo que aplaudirles a los de Nowley por haber decidido incluírselo. De hecho el reloj me gusta tanto que estoy tentado de comprarme uno para usarlo a diario, por su colorido y porque es muy bonito. Y por su precio, en torno a los 20 euros. Tener un reloj por ese precio con iluminación EL, cronógrafo, alarma y calendario es bastante buena elección.