
Rip Curl es una de nuestras marcas favoritas, porque a su amplia colección de relojes une estéticas rompedoras y una tecnología muy completa, con funciones bastante generosas. Cierto que su punto negativo es lo carísimos que son, pero eso es común a este tipo de marcas, porque mucho de ese dinero se queda "por el camino", ya que, recordemos, ellos no son fabricantes, sino que diseñan el producto, otros se lo fabrican, luego lo distribuyen... En fin, todo un complejo proceso durante el cual, y en cada paso, se va dejando dinero.
Pero dejando esos aspectos aparte hay que reconocer que son muy buenos en lo que venden. Su gama profesional surfing (la MF Trestles Pro) es una de las más completas y asombrosas del mercado. Estamos hablando de relojes con elementos de titanio para soportar la elevada agresividad que sobre el metal tiene la sal, como son el bisel y los pulsadores. Lógicamente en Rip Curl no son tan competitivos como en Casio, porque un Gulfman (los cuales ofrecen un módulo también muy completo, incluyendo gráfico lunar, resistencia a los impactos y también componentes de titanio) es bastante más barato que este competidor de Rip Curl (por el precio de un MF Trestles Pro te compras un Gulfman y aún te sobra bastante dinero, ya que el de Rip Curl cuesta 275 $ -precio ofical-, unos 200 €, mientras que hay Gulfman por menos de 100 €).

